Cómo crear contraseñas seguras

“Contraseña123456”, “0000”, “ABCDEF”… Si alguno de estos códigos te resulta familiar y corresponde a una de tus contraseñas en internet, ¡tienes un problema, colega! Porque resulta que es súper fácil entrar en una de tus cuentas de correo, de redes sociales o, incluso, de tu banco. Aún recuerdo, hace cosa de unos meses, a un graciosete que se metió en mi Facebook y empezó a hablar con mis contactos haciéndose pasar por mí. Cuando lo descubrí, ¡vaya palo! Me dejó fatal con muchas personas y tuve que andar pidiendo disculpas y contándole a todo el mundo lo que había pasado…

Por aquel entonces mi contraseña era “Mery123456”, una clave que cualquiera que me conozca un poquito podría adivinar… Desde ese momento me informé a tope de cómo tenía que hacer para que no me ocurriese jamás, ¡y voy a compartir contigo todo lo que sé para que tampoco te pase a ti! ⤵

Lo primero, ten en cuenta la longitud. No valen contraseñas de 4 ó 5 cifras. Para que empiece a ser realmente segura, deberá contener al menos 7 caracteres. Lo siguiente será combinar esos caracteres de forma que la cosa se complique un poco. Por ejemplo, no será suficiente solo con poner una palabra; esta deberá ir acompañada de algún número, símbolo o signo de puntuación (exclamaciones, interrogaciones, etc.). ¡El objetivo de todo esto es que nuestra contraseña no termine siendo una palabra reconocible!

Luego, otra opción es sustituir letras por números o símbolos, para que nuestra palabra nuuuunca coincida con nada que aparezca en el diccionario. Esto es que, si la palabra que hemos elegido es “CASTILLO”, podemos sustituir algunas letras de forma que quede así, “C4$TI!!O”. O si la palabra elegida es “SPIDERMAN”, lo que nosotros pondremos será “$P1D€RM4N”. Es fácil, ¿verdad?

¡Ah! Y evita siempre que puedas las combinaciones del teclado. “qwerty” o “1q2w3e” son claves que parecen complicadas pero pertenecen a agrupaciones de teclas en el teclado muy fáciles de adivinar por los hackers (compruébalo tú mismo tecleándolas…). También es conveniente que procures no utilizar siempre la misma contraseña para todo… Así, si consiguen entrar en una de tus cuentas, las demás seguirán a salvo.

¡Otra cosa que nunca hacemos! Cambiarlas de cada cierto tiempo. Las mantenemos durante largos periodos (yo, el primero) por pereza de buscar una nueva, volver a recordarlas… ¡Y es una gran error!

Como curiosidad, ¿sabes cuáles son las que más se utilizaron durante el año pasado? ¡OJO!

  • 987654321
  • 123123
  • Password
  • 1234567
  • 1234567890
  • 111111
  • 12345678
  • Qwerty
  • 123456789
  • 123456

….

¿EN SERIO? La mitad son cortas y todas pertenecen a combinaciones de letras o números tan sencillas que hasta el hacker menos hábil sería capaz de adivinarlas. ¡Hay que echarle un poquito de imaginación!

¡Lección aprendida! No quiero que me vuelvan a hackear, así que dentro de poco me toca volver a cambiarlas, siempre por seguridad. ¡Que nunca se sabe cuándo una hermana aburrida puede estar acechando para robarte la contraseña de tus redes sociales! 😉

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