Cómo ordené la casa mediante el método Konmari

Después del robo, ¡no os imagináis cómo estaba la casa! Cajones y armarios abiertos de par en par, toda la ropa tirada por el suelo, papeles revueltos… En fin, un desastre. Una vez me recuperé del susto, pensé que lo mejor era ordenarlo todo lo antes posible para volver a la normalidad, ¡que lo necesitábamos!

Pero claro, ¿por dónde empezar? Antes de entrar en pánico recordé un método del que me hablaron en clase de pilates: Konmari. ¿No te suena? A mi me costó un poco entender en qué consistía, porque rompe totalmente con la forma que tenía de organizarlo todo… ¡Pero cuando lo comprendí, me pareció una maravilla!

 

¿Qué es el método Konmari?

Marie Kondo (así se llama su creadora) ideó este sencillo método para que ordenásemos la casa, la oficina y, en definitiva, todo nuestro espacio vital. ¿La clave? Mantener tus objetos en el sitio adecuado, conservando solo lo que realmente nos hace sentir bien. Esta nueva forma de organizar promete transformar nuestro alrededor, ¡e incluso nuestro interior! Porque el orden nos proporciona bienestar, nos da seguridad y nos motiva para conseguir objetivos. ¡Todo esto suena tan bien que tenía que probarlo! Así que os explico cómo empecé yo.

 

Primero: reúne todos los objetos de una misma categoría

Yo empecé con mi ropa, pero puedes hacerlo con los libros, los papeles (facturas, recibos, etc.), los productos del baño, los utensilios de la cocina… ¡CUALQUIER COSA! Eso sí, por categorías, no por ubicaciones (esto es importante). Lo puse todo en un montón sobre la cama: camisetas, pantalones, vestidos, bolsos, zapatos de todos los colores y formas… ¡Una barbaridad! Esto nos hace ser conscientes de la enorme cantidad de cosas que tenemos. Después, prenda por prenda (tenemos que hacerlo manualmente y tocando cada objeto) has de hacerte esta pregunta: ¿te hace feliz? No se trata de pensar en su utilidad, sino en si te proporciona satisfacción conservar ese objeto. Si es así, apártalo en el montón de cosas que ‘vas a conservar’. Si no, sepáralo y agradécele todo lo bueno que en su momento te dio. Sí, parece una locura… ¡pero, además de divertido, es muy gratificante!

De esta forma, fui separando las cosas que me quedaba de las que iba a ‘tirar’ (muchas las doné, ¡estaban casi nuevas!).

Imagen de Trending Tami.

 

Ahora sí: empieza ‘la magia del orden’

Una vez has decidido con qué prendas vas a quedarte, sepáralas por subcategorías: camisetas, pantalones, vestidos, etc. En el caso de la ropa, Marie Kondo no aconseja separar por temporadas; es mejor tener todas las prendas a mano, no guardadas en fundas repartidas por lo alto de tus armarios. Una vez organizada -primero la de la temporada anterior, no la actual- tan solo tuve que empezar a guardarla en los cajones y colgar las prendas que así lo requerían.

 

Algunos trucos

En su método, Kondo propone varios ‘truquitos’ para ordenar con mayor eficacia. Por ejemplo, en el caso de las camisetas, pantalones, faldas, etc., aconseja doblarlas en varios pliegues y guardarlas en vertical. De este modo, cuando abres un cajón, ves todo lo que tienes sin necesidad de levantar la prenda, rebuscar y, al final, desordenar. En este vídeo, ella misma lo explica muy bien

 

Con las prendas de colgar, lo mismo: ordénalas en tu armario de forma que la ropa que más abulte quede en el lado izquierdo, y la más ligera a la derecha. Con los calcetines, medias, ropa interior, etc. puedes ayudarte de cajas de zapatos para separarlo todo en los cajones. ¡Y ya lo tienes!

También aconseja que cuando empieces, termines todo el proceso. No lo dejes a mitad, de esta forma se convertirá en una tarea pesada y no tendrá el efecto deseado… Yo estuve a punto de rendirme cuando llevaba un par de horas, ¡pero seguí y el resultado fue inmejorable!

Otra cosa, intenta hacerlo en un momento en el que te encuentres tranquila y estable. ¿Que por qué? Imagina que estás triste por algo que ha sucedido. Quizá tu mente no está del todo clara, y apartas cosas que en otro momento no dejarías en el montón de ‘tirar’, o viceversa. Además, procura hacerlo sola. ¡Así evitarás los ‘eso no lo tires’ y las influencias de otras personas! Ángela, por ejemplo, me dijo un par de veces que no tirara unos de vestidos que me ponía hace unos 8 ó 9 años… ¡Menos mal que no le hice caso!

 

Resultados

Yo estoy contentísima, ¡de momento aún no se me ha desordenado nada! Tengo pensado hacer lo mismo con el resto de la casa y con la ropa de los niños, aunque sé que con Nacho va a ser muy difícil que permanezca todo en su sitio más de dos días…

Ahora, al tenerlo todo a la vista, no tengo que desordenar nada para buscar una prenda concreta; la localizo y la cojo. He enseñado a Ricardo a doblar los polos como en el vídeo, ¡y ya le sale fenomenal!

En cuanto a los cambios psicológicos que mucha gente experimenta durante el proceso, lo que más he notado es satisfacción; me encanta abrir el vestidor y encontrarlo todo tan organizado. Me motiva a seguir con el resto de la casa… ¡Eso sí! Esta vez con ayuda de los niños y de Ricardo 😉

 

¿Qué te parece este método? ¿Lo conocías ya? ¡Déjame tu opinión en los comentarios! Y si tienes fotos de cómo aplicas el método Konmari en tu vida, ¡me encantaría verlas!

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