El peor final de vacaciones de la historia

Bueno, ¡se acabaron las vacaciones en la playa! Y a ver, tenía ganas de volver a casa para ver a mis amigos y eso, pero voy a echar muuuuchas cosas de menos de estos días en la costa: los bañitos en el mar, el grupo que nos juntábamos todas las tardes en la urba… ¡Y en especial a Claudia! Es una chica increíble ❤

En el viaje de vuelta, estaba deseando llegar para contarle a Fer (mi mejor amigo) todo lo de Claudia (estaba seguro de que iba a flipar), y probar con él una nueva maravilla que conseguí durante las vacaciones: ¡el Hellblade para PS4! Nunca imaginé el panorama con el que íbamos a encontrarnos al llegar…

Estábamos súper cansados, teníamos mogollón de ganas de dejar las cosas y descansar por fin. Pero cuando abrimos la puerta nos encontramos con un cuadro que no veas: ¡habían entrado a robar! No dejaron nada, ¡la casa estaba desmantelada! Es que se habían llevado hasta la foto de Mery del salón, muy fuerte.

Todos los papeles tirados por el suelo, los cajones abiertos, los estantes descolgados… La ventana estaba abierta y se habían dejado una cuerda colgando de ella. Vamos, que no se molestaron ni en llevársela.

Mi padre se quedó en shock, no le dio tiempo ni a soltar las maletas en el suelo. Y mi madre… ¡la cara descompuesta! Es que ni reaccionaba. De repente me acordé de mi más preciado tesoro. Fui corriendo a mi habitación y… ¡NOOOOOOOOOOO! ¡Se habían llevado mi consola! ¿Cuántas partidas ganadas se esfumaron en ese momento? ¿Cuántos monstruos finales derrotados se fueron a la porra? Y lo más importante: ¿dónde iba a probar mi nueva adquisición? Hala, adiós a mis partiditas de pique nocturnas con los colegas…

– ¡No toquéis absolutamente nada! – Nos dijo mi padre.

 

Lo primero que hizo fue llamar a la policía. ¡Y menuda se montó en casa cuando llegaron! Aquello parecía CSI. Nos tomaron declaración y buscaron posibles pruebas y huellas de los culpables.

Poco le duró a mamá el shock del principio, porque en seguida se puso a mandar:

– Venga, ¡todos a las habitaciones! Id haciendo una lista de todas las cosas que faltan.

 

Y eso hicimos. Ella se puso a buscar todos los recibos que pudo, porque dice que presentarlos facilita mucho las cosas a la compañía aseguradora. Al día siguiente hablaron con Meridiano, con quienes tenemos contratado el Seguro de Protección Hogar Plus. Quedaron en ir a su oficina para aportar todo el papeleo: la denuncia, los recibos, la lista de todo lo que nos habían robado… ¡Menos mal que allí les facilitaron mucho las cosas y les dijeron que pronto se solucionaría todo!

Vaya final de ‘vacas’, ya venía un poco triste por haber tenido que despedirme de Claudia, ¡imagínate ahora! ¿Sabes cuántos juegazos me voy a perder este verano? Estos son solo algunos ⤵

¡Con las ganas que le tenía al Hellblade! En fin, nosotros ya hemos aprendido la lección: más vale comprobar un millón de veces que puertas y ventanas están bien cerradas antes de salir de vacaciones, ¡que arrepentirse después!

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.